Cuando comencé a escribir “Yo creo lo que tu creas”, no pude dejar de preguntarme las infinitas relaciones que existían en estas palabras.
Mi intención es preguntar, las respuestas llegan solas, a cada momento y por diferentes lados, lo más importante no es quien tiene la razón o la verdad, en realidad son tan mágicas y sutiles las formas que tenemos los seres humanos de creer y de crear, que traspasan constantemente los límites del conocimiento adquirido por cada uno de nosotros hasta este momento, este aquí y ahora.
Todo lo que creemos que ya está creado, un segundo después, alguna situación nos demuestra que siempre hay más, creadores de creyentes y creyentes creadores.
“Creer para crear”,
“Crear creyendo”,
“Crear creyendo que uno no cree”,
“Crear creyendo que uno no crea”.
De esto se trata.
No hay comentarios:
Publicar un comentario